
Por Sebastían Carvajal.
Los Bancos Centrales son los únicos con capacidad de inyectar la liquidez que se necesita para aplacar (en algo) los perversos efectos de esta crisis sanitaria y económica (esta última aún en ciernes).
¿Cómo inyectan esa liquidez de montos estratosféricos, como la del gráfico? Pues emitiendo dinero. El dinero es una creación humana, por lo tanto su creación no tiene más límites que los que la ley y las autoridades políticas se auto impongan (la última vez que el dinero tuvo que estar «respaldado» en algo fue en 1971 con el patrón oro, y posteriormente algunos tipos de cambio fijo, y eso ya es historia)
¿Puede el Banco Central del Ecuador hacerlo en dolarización? Sí, Sí y Sí. Quien tenga depósitos en el Banco Central puede recibir los recursos emitidos por el Central, estos son bancos privados y el gobierno central. A través de los bancos la plata no va a fluir porque la economía está parada y difícilmente habrá demanda de crédito (y no creo que haya mucha predisposición a prestar tampoco). A través del gobierno central es mejor opción, así el gobierno podrá pagar a proveedores, sueldos y salarios, etc. y esa dinero empezará a moverse en la economía y a dinamizarla.
Hay una limitación legal para que el Central inyecte los recursos frescos a través del gobierno y es que (irresponsablemente) se prohibió en la norma que el Central pueda comprar títulos del tesoro. PERO existen otras figuras como la del sobregiro (sí, un sobregiro como el que cualquier banco otorga a un buen cliente). Así que alternativas hay, SOLO SE NECESITA VOLUNTAD POLÍTICA.
Hay una tercera forma por la que el Banco Central del Ecuador puede inyectar esos recursos a la economía y es a través de transferencias monetarias directas a la población. Lo que se requiere para esto es que la gente tenga cuentas en el Banco Central, para lo cual el BCE podría abrirlas y dotarlas del dinero emitido, incluso sin consultar a la gente. ESTO YA EXISTIÓ Y SE LO LLAMÓ DINERO ELECTRÓNICO, así que la herramienta existe. Si quieren cámbienle de nombre.
Dar dinero directo a la gente, en forma de renta básica temporal, es la opción que a mi modo de ver más rápido dinamizará la economía y más nos blindará como sociedad de los perversos efectos de una crisis sin precedentes que posiblemente se nos avecina (una verdadera economía del desastre social). El punto es que la gente gaste, se puede pensar en ideas brillantes como la de Silvio Gesell en las que ese depósito va reduciéndose en el tiempo de tal suerte de motivar a la gente a que lo gaste con prontitud, la idea es que esos recursos estén en movimiento y rápido.
¿Hay riesgos con esta herramienta? Sí los hay, y se llama potencial pérdida de reservas internacionales. Cuando se inyectan recursos la gente quiere consumir cosas importadas, depositar ese dinero en el exterior y demanda más efectivo, y esto reduce las reservas internacionales. Por la tanto, estas medidas deben acompañarse de políticas de control de capitales que restringen importaciones (aranceles, salvagiardias, etc) y salidas de divisas principalmente (isd o prohibiciones directas). ESTE ES COMPLEMENTO NECESARIO E IRRENUNCIABLE A LA INYECCIÓN DE RECURSOS.
Las medidas tradicionales (impuestos, supresión de cobros, etc.) pueden ser importantes pero están muy lejos de ser suficientes para lo que se necesita. Por eso los bancos centrales están haciendo lo que muestra la imagen.
Es muy posible que el escenario al que nos avocamos no lo hayamos visto jamás. Garantizar un mínimo de bienestar para la población es una obligación ética y moral de las autoridades, y las herramientas existen.
Enviarnos a hibernar no es otra cosa que causar una economía del desastre social, con grave conmoción y potencial ruptura de la paz social. Cuando a la gente se le acaben sus reservas en las despensas y no tengan dinero para adquirirlas no vamos a ser como un oso hibernando, vamos a ser como una leona hambrienta buscando alimento para su familia. Y como sociedad no creo que ese sea un escenario deseable.
SIN UN BANCO CENTRAL ACTIVO VA A SER MUY DIFÍCIL SUPERAR LO QUE SE VIENE
Nota: estas herramientas no son nada nuevas. Hay varias escuelas de pensamiento que las han explicado en detalle, lo que no ha existido es voluntad política para transferir recursos directo a la gente, siempre a ha preferido hacerlo a través de los bancos, grandes inversionistas y gasto del gobierno, obviamente ese dinero no se distribuye bien con esos «filtros».




