
El mundo del trabajo se ve profundamente afectado por la pandemia mundial del virus.Además de ser una amenaza para la salud pública, las perturbaciones a nivel económico y social ponen en peligro los medios de vida a largo plazo y el bienestar de millones de personas.La OIT y sus mandantes –gobiernos, trabajadores y trabajadores– tendrán un papel decisivo en la lucha contra el brote, pues han de velar por la seguridad de las personas y la sostenibilidad de las empresas y los puestos de trabajo.




