La Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae) presentó su informe sobre el conflicto en la región del Condor Mirador, al sur de la Amazonía Ecuatoriana (ver cuadro abajo). Junto a la Conaie y la Federación Interprovincial de Centros Shuar (FICSH) han realizado una revisión en campo, tras el período de Estado de excepción declarado por el gobierno ecuatoriano en la provincia de Morona Santiago y los conflictos causados por procesos de resistencias a los proyectos mega mineros ejecutados en el territorio de la nacionalidad Shuar del Ecuador. En informe publicado en su red social, representantes de la Confeniae informan que: “tras un trabajo sistemático y prolijo de recopilación de información de los afectados directos en las comunidades de base, hemos podido constatar la gravísima afectación a los derechos humanos de los comuneros de cuatro centros Shuar”.
| – 1 (todavía sin atención médica)– 1 comunero herido con bala de alto calibre por parte del ejército (recuperado tras dos meses de sanación con medicina ancestral) – Decenas de bombas incendiarias de fabricación industrial colocadas por el ejército en casas y fincas de la comunidad Tsuntsuim – 35 familias y 150 personas desplazadas en la comunidad Tink (aún no cuantificado el número total de desplazados en otras zonas) – 4 centros Shuar directamente afectados con desplazamiento forzado tras la completa militarización de sus territorios: Nankints, Tsuntsuim, San Pedro, Kutukus. – Más de 80 niños, mujeres embarazadas, bebés y ancianos afectados psicológicamente por la pérdida de sus casas, cultivos, animales domésticos y la salida forzada de sus tierras producto de la invasión militar a sus comunidades. – Más de 60 niños, niñas y adolescentes en edad escolar no han tenido acceso a la educación en sus respectivos establecimientos. – 40 líderes locales perseguidos y más de 60 criminalizados a nivel de la Amazonía por el caso Nankints. – Más de 15 centros Shuar sufren impactos directos de la mega minería en las 41.700 hectáreas que abarca el proyecto minero San Carlos Panantza. Fuente: Confeniae. Mire el informe completo aquí |
Frente a las cifras y denuncias presentados, las organizaciones mencionadas exigen que el gobierno ecuatoriano “reconozca los hechos y no oculte el gravísimo atentado contra los derechos humanos del pueblo Shuar” – dice el informe. Además se exige “la desmilitarización total del territorio Shuar y la reparación de los daños causados por la acción inconsciente de las fuerzas armadas bajo las órdenes del estado ecuatoriano, único y directo responsable de la violencia que supuestamente rechaza pero que al contrario ha generado al militarizar el territorio Shuar”.
Dato:¿Sabes cómo surgió el conflicto megaminero en Nankints? vea el siguiente video
Los consejos de las organizaciones indígenas exhortan a los organismos nacionales e internacionales de derechos humanos “a velar por el resarcimiento de los derechos vulnerados del pueblo Shuar y a las organizaciones sociales, opinión pública y comunidad en general a sumarse en acciones de solidaridad ante los atropellos cometidos” – afirman.
El pasado 15 de febrero, se cumplieron los 60 días de Estado de excepción que cambiaron la rutina de los moradores de Morona Santiago. El 19 de febrero, en la misma provincia, fue elegido el banquero Guillermo Lasso, para enfrentar a Lenín Moreno, candidato gobiernista en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. La región, es conocida por su apoyo masivo al Movimiento Pachakutik – partido vinculado al sector indígena –, lo cual puede llegar a ser, el peso clave en la balanza electoral que va decidir el futuro de Ecuador el próximo 2 de abril.
Contexto del conflicto en Nankints
Desde el pasado 14 de diciembre de 2016, tras la muerte del cabo Luis Mejia ,se ha declarado Estado de excepción en la provincia de Morona Santiago. Al día de hoy, el presidente ecuatoriano Rafael Correa, ha identificado en su programa semanal la existencia de “un grupo minúsculo de extremistas de la etnia de la nacionalidad Shuar; con dirigentes irresponsables, que siempre han demostrado comportamientos muy violentos”. De acuerdo con el presidente, se trataría “de grupos paramilitares y semidelincuenciales que no están luchando por ideales, están luchando por imponerse a la fuerza”.
Sin embargo, desde agosto del mismo año, tanto habitantes campesinos como indígena, siguen denunciando actos de violencia vividos durante el proceso de desalojo ejercido por fuerzas policiales en Nankints, territorio concesionado por 25 años a la empresa minera Explorcobres S.A. (EXSA), propiedad de dos empresas de origen chino: Tongling Nonferrous Metals y CRCC China Railway Construction Corporated. Tras el mencionado desalojo, fue construido el campamento que es parte del proyecto mega minero Panantza San Carlos, desarrollado en un área total de 41.760 hectáreas, en fase de exploración avanzada. (Para una comparación, el área del proyecto minero Conga, ubicado al norte de Perú, es de 34 mil hectáreas).
Testimonio de Luis Tiwiram sobre desalojo en Nankints:
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Otro punto importante, que también es objeto de cuestionamiento, es la licencia ambiental concedida en el año de 2011 por el Ministerio del Medio Ambiente con base en un estudio de impacto ambiental presentado diez años atrás, cuando estaba vigente otra normativa constitucional, otra legislación minera y ambiental – según informó la organización Acción Ecológica. En su página online, tras el desalojo de los Nankints, los representantes de ésta organización han alertado preventivamente sobre “la gravedad de las acciones u omisiones del gobierno ecuatoriano”. Dicen que éste sería responsabilizado por “los crecientes conflictos socio ambientales que podría provocar la explotación del mencionado Proyecto Minero”.
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De hecho, el día 21 noviembre de 2016, un grupo de indígenas shuar regresó para recuperar su territorio y se intensificaron los enfrentamientos con la represión por parte de fuerzas policiales y militares. Según la versión presentada por Correa, las tierras reivindicadas “nunca fueron ancestrales” y Nankints sería apenas “una comunidad artificial, [que] no está reconocida” – dijo en su Enlace Ciudadano número 505, en diciembre de 2016.
Por su parte, Jorge Herrera, presidente de la Conaie, en ese momento afirmó que “las comunidades en el territorio Nankints no son invasores, son comunidades milenarias, son comunidades que, durante cientos de años están viviendo en su territorio”.
Rueda de Prensa CONAIE & CONFENIAE situación Panantza – Morona Santiago
Testimonio María Alluy – Mujer Shuar #SOSPuebloShuar
Testimonio de Mónica Ambama – Mujer Shuar #SOSPuebloShuar
COBERTURA] #SOSPuebloShuar acciones de solidaridad – Cobertura Wambra Radio





